¿Cuántas veces sentimos la voz interior saliendo por el culo? Ninguna. La voz interior nunca sale porque se queda en la caja que es nuestro cráneo. Jamás se anima a escaparse, ni siquiera mezclándose con la baba para volar en un escupitajo. Si saliera, tal vez algunos serían más brillantes, otros más odiables, algunos más escupibles, otros increíbles generadores de nexos de comunicación se volverían el sujeto aislado por el daño cerebral que se tapaba al no salir lo que uno mismo se dice. Tal vez si uno empieza a sacarse lo que no dice de encima se puede llegar a conseguir una novia, teniendo como premio coger. Claro que esto debe de llevar su tiempo, con las salidas y los besos. Pero siempre se querrá garchar y será un requisito. El amor es otra cosa, va por otro lado, pero se te endurece igual, a esa no hay con qué darle. Ponele que me equivoco y el romanticismo es puro verso y las mujeres que dicen querer esto son puras putas del chamuyo, pero hagamos lo que hagamos, siempre vamos al baño. Bueno, no. Pero es sano ir. Al menos dos veces al día. Para cagar y mear. Te la podés sacudir también, pero que no se te acostumbre, porque después querés mear y ¡UOPA! Con esas cosas NO SE JODE.

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