lunes, 6 de julio de 2015

Mundo paralelo

   Una mujer con un bebé en brazos sube a un tren donde todos los asientos están ocupados. Dos hombres, bastante distanciados entre sí, se paran simultáneamente al verla, y la llaman, diciéndole "Señorita". Se miran fijo a los ojos, desafiantes, olvidándose por completo de la gran cantidad de gente que los separa.

   La mujer empieza a caminar, agradecida, hacia la izquierda, pero el hombre del lado derecho insiste en que ocupe el asiento que él le está ofreciendo. Ella voltea para darle las gracias, y otra persona, sentada en uno de los asientos, a mitad de camino, se para, la agarra del brazo y le dice que se ahorre una disputa sentándose en el lugar que está desocupando. Una voz de mujer le dice a esta última persona que pare, que esa no es forma de tratar a una madre.

   - ¡Pero ni se le ocurra!- grita  una mujer mayor, teñida y maquillada- ¡Ninguno de todos esos asientos es el reservado para las personas con movilidad reducida! ¡Este en el que estoy yo, sí lo es! ¡Venga acá de inmediato! Yo me bajo en la que viene para dejar asentado este altercado en el correspondiente libro de quejas...

   - ¡Estoy bien acá, señora!- responde a los gritos la madre, sentándose en el sexto asiento que le ofrecen,, al lado de una ventana abierta- ¡Ya no quiero moverme más, gracias!

Después de una reflexiva pausa, vuelve a hablar:

   - A parte, ¿qué cosa va a escribir en el libro de quejas? Acá todos nos estamos portando bien  ¿o no, gente?
 
   - Síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii- responden al unísono todos los pasajeros del vagón.

   La mujer que iba a dejar algo asentado en el libro de quejas grita, furiosa, y corre hacia la embarazada arremetiendo contra todo aquel que se interpone en su camino. Toma al bebé y lo arroja por la ventana.

   -¡Fin de la discusión!- dice.

   Se produce un silencio absoluto, de admiración, y todos empiezan a aplaudir. Incluida la madre del niño, que sonríe, como si no hubiese más remedio.

1 comentario:

  1. Excelente Aureliano, y la reputísima madre que lo parió.
    Un cuentazo que compartiré en la sociedat red.

    Abrazo de gol.

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