Un hombre entró de sopetón en la peluquería de
la calle Almafuerte, dándole una patada a la puerta de acero con ventanitas
cuadradas, rompiendo un par de vidrios. El peluquero, Fito, volteó su cabeza y
miró sorprendido al intruso, que, gritando, anunció:
- ¡Quiero tener el jopo de Elvis Presley!
- ¡Quiero tener el jopo de Elvis Presley!
Fito, el peluquero, miró fiero al tipo.
- Sentate y esperá, capo. Hay tres
personas antes que vos, fijate.
- ¡No! ¡Elvis Presley!
Fito se impacienta, el cliente molesto
está de pie, al lado de la puerta.
- Te entiendo, como en esa foto, ¿no? -
dice Fito, enseñándole al hincha huevos un el retrato de Elvis en la pared
cubierta de machimbre barnizado- ¿Ese querés, no?- le dice.
- ¡Sí, Elvis Presley, ese!
Las personas que esperan son: Un viejo,
otro viejo, un joven en búsqueda de un peinado moderno y un chabón que entró re
duro al local, y, fijate que mezcolanza, que ejemplo de globalización el guacho
, tiene rastas, expansores y anda en skate.
-
Bueno,
quedate trancu que vas después del falopa ese.
El que está re duro deja de leer la
revista "CARAS" que encontró en el revistero, y le dedica una amable
sonrisa a fito. Una sonrisa amarilla, sin dientes. Un gesto alegre que
evidencia lo enrojecidos que están sus ojos.
- Pero antes del chabón estaba yo, Fito-
reclama el joven en búsqueda de un peinado moderno, que es amigo de Fito en
Facebook- Fijate bien.
- Ah, cierto, tenés razón... Perdón,
chabón.
El rasta no contesta, está perdido en las tetas que Susana Giménez
muestra en una foto de hace siete años. Comenta para sí mismo: "Firmes y
con experiencia" y se ríe con Ji-jís que derivan en Jo-jós y cesan con una
tos de perro con cáncer de pulmón.
- Me parece que no se dio cuenta, Fito-
dice el joven, que se da cuenta que el viejo que tiene sentado al lado se quedó
dormido, y que el otro viejo tiene los huevos hinchados por la hernia, y que
Fito le está pasando para el orto la maquinita al flaco que le está cortando el
pelo, el cual protesta:
- ¡Yo te dije que con la tres, pelotudo!
- ¡Uh, no me di cuenta! Disculpame...- Por dentro, se dice:
"¿Y ahora cómo mierda arreglo esto?"
- ¡Elvis Presley!- dice el loco, agarrando
una tijera del estuche que Fito tiene colgado en la cintura- ¡El Rey o te
degüello! ¡Puto!
Fito se tira para atrás, rajándole un
pedazo de oreja al cliente que tiene sentado adelante, el cual, gritando, se
tira al piso, entre un montón de pelos que no le perteneces. Lo que dice es:
- ¡Aia! ¡Aia! ¡Aia! ¡Aia! ¡Aia!
El discurso interior continúa el fito:
"¡La puta que me parió, jamás debí haber alquilado este local! ¡Está
maldito! ¡Está POSESHIDO!". En voz alta, dice:
- Cálmense todos, tengo un revólver en el
bolsillo- dice manoseándose la entrepierna.
- ¡Esa es tu verga, Fito!- dice el joven.
- ¡Callate, peloutudo! ¿No entendés la
estrategia, pendejo de mierda?- Comenta enojadísimo el viejo que tiene al lado,
que se levantó hace cinco minutos,con todo el griterío.
El fumón de las rastas sigue absorto en
las tetas de Susana Giménez. El otro viejo, el de los huevos, aprovechando que
estaba más cerca de la puerta que de aquel intruso obsesionado con Presley, se
tomó el palo, caminando con las piernas abiertas y mucho cuidado, y en lugar de
buscar un policía, se fue a otra peluquería, de la cual salía con un bigotito
hitleriano treinta minutos después, cantando, dando evidencia que estaba algo
en pedo :
"Ay, Hop, oh,
Ay Hop Oh
Ay Hop Oh marinero
Ay Hop, Oh, Hop, que por tí me muero"
El loco que quería un peinado de Elvis
Presley terminó asesinando a Fito, y salió corriendo a más no poder a
entregarse a la policía, no sin antes dar muestra de sus hábilidades. Comenzó a
cantarle a los oficiales, sacudiéndose como si fuera la red de un arco en la
que se detienen muchos goles:
"Cara de Tramposo y Ojos de atorrante,
Y ojos de atorrante, y ojos de
atorrante"
El cabo comentó:
- ¡Pero ese no es Elvis, ese es Caño
Castacha!
- Callate, pelotudo, y esposalo, qué
carajo importa- Le ordenó un mayor.
Al loco lo esposaron en el medio del
acting, y al rato empezó a cantar una canción de Arjona.
- Caguélo bien a trompadas, cabo- ordenó
el superior al oirlo- Dejelo parapléjico a este hijo de puta.
Luego los oficiales se dirigieron a la
peluquería de Fito. Hallaros dos cadáveres, y a un viejo que cagaba a trompadas
a un muchacho, diciéndole que era un pelotudo. El rasta estaba parado en su
skate leyendo una revista Humor.
- ¡Uh!- dijo el Mayor al rasta- ¿Tiene
alguna historieta de Trillo?
El rasta bajó la revista hasta su cintura,
sosteniéndola con las dos manos tiesas. Al rato, dijo:
- Obviooooooooooooooooooo. Por acá también están las tetas de
Susana Giménez.
El operativo de investigación llegó media
hora después. La historieta de Trillo estaba para caerse de orto.
que hijo de puta!! sos el mejor escritor vivo que acabo de encontrar de pedo pelotudeando por taringa... Esto es de lo mejor... puro talento.
ResponderEliminarpasate por mi blog si te da el orto
www.remyleblanc.blogspot.com.ar